Entre la broma y la militancia, cosas de la guerra digital.



Los videojuegos han tenido un elemento que las nuevas generaciones han querido juzgar erróneamente, esto es la guerra de consolas. Actitud nacida de las mismas compañías en que vio su mayor esplendor con Sega contra Nintendo y que sigue vigente por medio de los usuarios o ciertas declaraciones de directivos de las divisiones del gaming de cada empresa. 


Como es de esperar dentro de este conflicto entre los medios de comunicación y los usuarios con el boca a boca mientras las compañías hacen lo propio para obtener los beneficios de cada compañía. 


El problema es cuando algunos usuarios usan la moral para criticar esta actividad, si bien es normal que la gente compite para ver qué compañía ofrece lo mejor para las necesidades de cada usuario, ese mundo utópico donde no se quiere hablar de un tema por resultar incómodo para algunos. 


Si de todos los debates que son discusiones bizantinas en el internet, el ver que usuarios compiten por ver qué empresa le da más por su dinero es de las más absurdas de internet, pero muchas veces puedes notar que no son más que burdos intentos de usuarios de molestar a otros para ver hasta qué punto se puede llegar por una compañía que no sabe de nuestra existencia. 


De las cosas más comunes que han pasado en estos términos fue que los usuarios con esta actitud terminan convirtiéndose en los mismo que pensaban criticar, siendo o queriendo más bien ser los líderes que representan a la compañía en redes peleando con un tipo similar a ellos pero de otra compañía. 


Siendo honestos, no sólo basta con una opinión para llegar a entrar en una de estas discusiones absurdas, realmente tienes que ir a pescarlas de ahí el término en inglés bait (carnada). Buscar grupo de Facebook o adentrarte a webs de videojuegos para encontrar a los usuarios en argumentos tan  de niños como polero, para hablar de Xbox, cartonero, para hablar de Nintendo y Pony para el de Play. 


Esto con el paso del tiempo se convirtió en un especie de Iceberg de la guerra de consolas, que difícilmente uno podría explicar de morir de vergüenza que son hombre y no niños detrás de todo esto que muchas veces hasta están a cargo de una familia. 


Alguna vez hable del tema, respecto a que los servicios habían abonado a la discusión y que algunos usuarios por mentalidad no podrían adaptarse a los cambios que traerá la industria de los videojuegos en el futuro cercano. No por nada los videojuegos siempre fueron tecnología a pesar de que la gente los siga tratando como simples juguetes. 


Por desgracia una vez que llegas a esto sólo quedan dos caminos a elegir: tomar todo con comedía, reirte de insultar y ser insultado. Todo esto bajo el entendimiento que es diversión o el elegir tomar todo de forma seria y que cada cosa que digas no sólo sea algo que realmente sientes sino que muestra quien eres detrás de la pantalla. 


Conforme empezó lo que se conoce como la nueva generación de consolas y el terreno que Sony con la Play Station parecía monopolizar por los errores de su competencia ahora que ese espacio ganado empieza a perderse es lógico que será el tema de burla en la conversación en guerra de consolas. 


Ese tipo de desesperación mostró la intolerancia existente en muchos usuarios, y más que nada ante la impotencia de los troll que admitamos que cuando su meta es sacarte de tus cabales poco se puede lograr si quieres argumentar con ellos.


Esa intolerancia llevó a sacar temas de racismo, clasismo o misoginia cuando en las conversaciones están mujeres involucradas. Por lo regular lo que corresponde a la audiencia de USA o España han destacado por estos, América Latina también es parte pero por la condición de muchos países de dicha región no es creíble. 


Que Pobrepass junto a que si una mujer habla de play para criticar que no para atacar es un hombre detrás de la cuenta, y sigue creciendo el nivel con el problema de  que ahora para evitar las críticas a los ataques a cualquier compañía usando el argumento de que son LGBT para evitar ser atacados. 


Esto sólo es para mencionar hasta donde se puede llegar con el fanatismo en los videojuegos e igual como vemos lo absurdo que se puede llegar por defender ideologías o políticas , creo con sinceridad hacer esto mismo por piezas de plástico es aún más bajo. Sobre todo cuando ya no se tienen límites por atacar al otro en una red social. 


Esto es parte de un fenómeno nuevo, que es llamado por algunos expertos de temas digitales como “la guerra digital”, donde la guerra ya no se tiene que ver en las calles, esta se lleva detrás de un escritorio en nuestras casas dando una falsa identidad y perdiendo la propia. Eso es sin duda un peligro y más cuando es por una empresa que no te regala nada ya que todo lo que obtenemos se paga. 


Al final pido más que dejarse devorar por la respuesta inmediata, dejar pasar las respuestas y si quieres adentrarse tratar de verlo con más humor la persona detrás de la otra pantalla no es real. Tranquilidad mientras tanto si participas hazlo con la mayor responsabilidad posible. 


Ya que una verdad, incluso en el mundo digital es que la guerra nos envuelve a todos pero cada quien decide que tanto uno deja que la guerra te cambie. 


Luis Hernández 


@Siul_Euquirne


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